Un nuevo estudio muestra que los extractos de dos cultivares distintos de tomates del sur de Italia, San Marzano y Corbarino, inhiben el desarrollo celular del cáncer de estómago y sus efectos malignos, lo cual allana el camino para futuros estudios dirigidos a poner en práctica hábitos saludables no solo como prevención, sino también como posible complemento a las terapias convencionales. "Su efecto antitumoral parece no estar relacionado con compuestos específicos, como el licopeno, sino que más bien sugiere que los tomates deberían ser considerados en su totalidad", explica Daniela Barone, investigadora del Centro de Investigación Oncológica de Mercogliano (CROM) y una de las autoras principales del estudio. El estudio, publicado en la revista científica Journal of Cellular Physiology, detalla los hallazgos de Daniela Barone y Letizia Cito, del grupo de investigación dirigido por el profesor Antonio Giordano, del Instituto Nacional del Cáncer de Nápoles, Fundación Pascale, CROM.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»