En São Paulo, la ciudad más grande de América del Sur, se encuentra Pink Farms, un huerto urbano vertical que nació en 2016 con el propósito de producir alimentos en el propio lugar de consumo. Sus instalaciones cuentan con 750 m² de superficie cubierta disponible para la producción hidropónica de todo tipo de verduras, como lechuga, rúcula, acelgas, espinacas o albahaca, entre otras.
Además de reducir el área de cultivo respecto a la producción en campo abierto, su sistema de riego reduce el consumo de agua un 95% y las condiciones de cultivo permiten disminuir un 50% el uso de fertilizante.
Los clientes pueden adquirir los productos del huerto de forma online, lo que permitió a la empresa reducir el número de intermediarios, el tiempo entre la cosecha y el consumo, las pérdidas y el impacto generado por la cadena, entregando un producto mucho más fresco al consumidor. "Lo más probable es que nuestras plantas se puedan consumir el día en que se cosecharon, eliminando el desperdicio posterior a la cosecha que promedia 30% de pérdidas”, explican desde la compañía.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»