La cebolla, uno de los productos más utilizados en la cocina ecuatoriana pasa por su peor momento, ya que los agricultores han decidido abandonar los cultivos debido al invierno y los bajos precios recibidos.
Franklin Bustamante productor de esta hortaliza en la península de Santa Elena, indicó a este medio que el invierno acabo con los cultivos de cebolla perla y colorada en gran parte del país. “Yo perdí como 10 hectáreas, ahorita estamos con miedo de sembrar, y más si se dice que viene el fenómeno del Niño, no tenemos un seguro que nos respaldé”, expresó.
Según el productor los datos de Colombia y Perú que es uno de los abastecedores de este cultivo en la región tampoco hay la hortaliza, “es por eso que ahorita la carga de 100 libras llega a los 90 dólares, que estaba en 15 o 20 dólares”, resaltó.
Misael Búster, también productor de la península, dijo que no van a seguir sembrando, ya que no pueden continuar perdiendo dinero, él sembraba 30 hectáreas, tierras que decidió dejar para la pitahaya, cultivo que esperaban fuera más rentable, pero cuando todo el mundo se volcó a su siembra dejo de ser rentable y el precio bajo notablemente, en la cosecha pasada no había quien comprara, destacó.
Anotó que en la provincia ya está desapareciendo ese cultivo que en alguna oportunidad era muy rentable para los pequeños productores.
Pero la buena noticia es que esta verdura es una de las más utilizadas en la cocina, debido a que es una poderosa especia que le da todo el sabor a las comidas y se ha convertido en un ingrediente básico, además de que es una fuente de salud por su efecto antioxidante, antiinflamatorio y antimicrobiano, ahora se puede cultivar en las casas en muy poco espacio.
Según un artículo de www.gastrolabweb.com, es una planta que, de plantarse desde cero, tarda en dar fruto. En el primer año de cultivo tiene lugar la «bulbificación» o formación del bulbo, como consecuencia del aumento de iluminación diurna y el aumento de temperaturas, porque es una planta que necesita muchísimo sol. Ya para el segundo año, si tiene las condiciones ambientales favorables, empieza su fase reproductiva, que se traduce en torno a 1 metro de altura y abombado en su parte basal. Este escapo culmina en un "capuchón", que da flores monoclamídeas de color blanco verdoso.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»