El abismo Challenger, en la fosa de las Marianas, es el lugar más profundo de la Tierra. Está en el océano Pacífico, a unos 11.000 metros de profundidad, por lo que solo tres veces el ser humano ha llegado hasta allí. Se creía que esa distancia lo tenía a salvo del impacto de los estragos del hombre, pero no.
Científicos han detectado “niveles extraordinarios” de contaminación industrial en esta y en la fosa de Kermadec, según un estudio publicado en la revista Nature Ecology & Evolution. La investigación, desarrollada por las universidades del Reino Unido, Aberdeen y Newcastle, demuestra que la contaminación antropogénica en la superficie puede llegar hasta los rincones más remotos del mundo. “Los niveles de contaminación eran considerablemente más altos que los medidos en regiones próximas a zonas fuertemente industrializadas, lo que plantea la existencia de una bioacumulación de contaminación antropogénica”, explica Alan Jamieson, líder de la investigación.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»