El fertilizante se obtiene del contenido predigerido de las reces que se faenan en el camal municipal.
La carne de las reces que se procesan en el camal de Cuenca no es lo único que se aprovecha del animal, su contenido ruminal, es decir, todo el contenido que está en el aparato digestivo del animal sirve para hacer abono orgánico o compost. La Emurplag EP, empresa municipal que está a cargo del camal produce 100 sacos de compost semanalmente que se comercializa a empresas locales, regionales y público en general. Esta cantidad de abono se obtiene gracias a un Separador de Sólidos, que es una máquina que tiene un “tornillo sin fin” que capta el material ruminal y exprime el exceso de humedad reduciéndola al 20%. Esto facilita la descomposición y así se procesa la mayor parte de la materia, indica Esteban Moscoso, supervisor del servicio de Compostaje de la Emurplag Ep. “Antes el material venía con una humedad superior al 90% y el manejo de este era complejo…”, añade.
Proceso
En el camal existe un contenedor para almacenar todo el contenido ruminal de las reces. Una vez lleno, el separador de sólidos lo extrae, exprime y pasa a la Planta de Compostaje de la empresa. En esta existen una especie de cubículos donde se colocan el estiércol que se lo voltea para que se mezcle con bacterias aeróbicas que van a descomponer los restos orgánicos. El material alcanza temperaturas de hasta 70 grados centígrados que favorece a la descomposición. Luego poco a poco comienza a secarse. El proceso en si tarda unas seis semana hasta que el abono esté totalmente seco y luego se tritura para guardarlo en sacos de 45 kilogramos (kg) que se ofertan al público en 4 dólares, indica Moscoso. “Lo que sacamos se vende y lo interesante es que no se acumula el material sobrante”, comenta el supervisor y agrega que la materia orgánica continuará descomponiéndose, así que no se caducará o dañará. Pero el compost no es lo único que se produce, el biol que es un fertilizante líquido que se hace a base de la sangre de los animales y cuyo costo es de 6 dólares la caneca de 20 litros. Este producto es concentrado y bueno para las plantas, pero el problema es que tienen un olor muy fuerte. La diferencia entre el abono y el biol, es que el compostaje sirve para mejorar el suelo, mientras que la ventaja de los fertilizantes líquidos como el biol es que se aplica directamente a la planta. “El complemento de los dos es muy bueno”, sostiene Moscoso. Sin embargo, el especialista no recomienda utilizar el biol para las plantas ornamentales de las casas por su fuerte olor. (PVI)-(I)








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»