La crisis hídrica ocasionada por una falta de deshielo en la cordillera podría perjudicar a unas 2.500 hectáreas de producción de cebollas tempranas dependientes de riego en el extremo sur de la provincia argentina de Buenos Aires. A la escasez de agua, según los productores, hay que añadir la disminución de unos 200 kilómetros de canales de agua que se distribuyen entre la red primaria, secundaria y terciaria por la falta de inversión en las infraestructuras.
"La cebolla temprana es la más afectada porque se siembra en abril y mayo. Ahí va a haber mucha incertidumbre sobre con qué agua se va a regar", afirmó Sergio Urrutia, productor de la zona de Villarino, quien aseguró que se necesitan ayudas para revertir la situación en los canales que en este momento pierden cerca del 50% del agua por infiltración.
Los productores aclaran que la falta del agua afectará a todas las otras actividades de la zona que hacen uso de los canales. En el caso de la cebolla tardía, unas 10.000 hectáreas dependerían del pronóstico de nevada en los meses fríos. Respecto de esta última producción, la probabilidad de perderla también es altas, ya que el agua que queda en el embalse Casa de Piedra está en el nivel más bajo histórico y la temporada de riego recién comenzaría a mediados de agosto, sostuvieron los productores a La Nación.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»