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Entre enero y el 5 de junio de este año, la empresa pública Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA EP) receptó 50.000 toneladas de arroz, dentro del proceso de compra directa a pequeños y medianos agricultores. El mismo está diseñado para contribuir en la regulación de precios del mercado, conforme a las políticas productivas delineadas por el Ministerio de Agricultura.
Dicho volumen marca un récord de compras en similar período de cada año desde el 2013, cuando se constituyó la UNA EP. Durante la presente campaña, además de las plantas de silos fijos de Daule (Guayas) y Babahoyo (Los Ríos), la empresa firmó convenios con piladoras de ambas provincias para que funcionen como centros de acopio, con el objetivo de descongestionar la alta afluencia en plantas propias. El precio de compra es el mínimo de sustentación de USD 35,50 por la saca de 200 libras de arroz en cáscara con 20% de humedad y 5% de impurezas.
Marco Cytu, arrocero de Babahoyo, acudió a la piladora Agrogruled, situada en el km 8,5 de la vía Babahoyo-Jujan. Él acudió a este centro de acopio por estar más cerca de su cultivo y asegurar un mejor precio que el que ofrece el mercado en estos momentos.
“Prefiero venderle a la UNA porque nos respetan el precio mínimo de sustentación de 35,50 dólares la saca. La intervención está dando resultados, porque las piladoras ya no ofrecen 28 dólares, sino que están por los 30, pero el objetivo es que paguen el precio oficial”, destacó Cytu.
Antonio Sempértegui, agricultor independiente, destacó la gestión realizada en el Ministerio de Agricultura y la UNA EP, porque se activaron más puntos de compra, en momentos en que la cosecha de invierno arrojó abundante producción. “Estoy muy agradecido con lo que se está haciendo, porque se ha garantizado nuestra venta a un precio justo para nosotros, que invertimos demasiado dinero y las utilidades son mínimas a veces. Con la intervención, las piladoras dejan de especular”, comentó.
El gerente General de la UNA EP, Mao Lam, explicó que este fue un año particular para el sector arrocero, que registró abundante cosecha y complicaciones en los canales comerciales del sector privado, por lo que fue necesaria la intervención del sector público.
Lam detalló que la absorción en el 2017 inició en enero en la planta de silos Babahoyo de la UNA EP, cuando las lluvias motivaron la cosecha veranera adelantada, algo que no sucedía antes, según los reportes históricos de la empresa, pues allí la cosecha tradicionalmente es en invierno. Piladores y comerciantes alegaron sobreoferta e inventarios llenos, por lo que dejaron de comprar o en su lugar ofrecían bajos precios de compra (entre 25 y 28 dólares). La intervención se extendió hasta el mes de febrero, cuando se registró una tendencia en la regulación de precios en el mercado. En ambos meses, la empresa captó 249.000 quintales de arroz húmedo y sucio.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»