Según el último censo del INNEC (2010), 2 de cada 3 ecuatorianos viven en centros urbanos, en pocas palabras, esto quiere decir que Ecuador dejó de ser un país rural, la causa es que los jóvenes que viven en las áreas rurales ven su futuro en la ciudad, en las escuelas se los adoctrina sobre la superación lejos del campo y poco a poco comienzan a migrar.
Según Mauricio Peña, consultor del Grupo Dialogo Rural (GDR), auspiciado por el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp), esto se debe a que la educación rural no recibe una diferenciación de la educación regular y no se motiva la práctica en el campo, además hay escases de incentivos y programas para que los jóvenes rurales no dejen su lugar de origen.
“La educación constituye un factor determinante para este abandono, a partir del estudio que hemos realizado (Bases para una propuesta de reforma de la educación rural) concluimos que es necesario tener una mirada más específica de la educación rural, no se la puede concebir como parte del estándar de la ciudad porque hasta ahora se utilizan los mismos métodos, y estos distraen a los jóvenes de su ambiente natural” explica el consultor Peña.
Otro factor que determina dicho estudio es que niños y jóvenes son distraídos de su realidad con métodos que reproducen un imaginario de carácter urbano y en la investigación se encontró que las carreras que los jóvenes rurales quieren estudiar son absolutamente ajenas a su realidad. Mauricio Peña explica que no hay proyectos productivos ligados a su comunidad y por lo tanto no se le han presentado alternativas para que ellos se arraiguen a su ambiente.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»