En el país, 423 aeronaves sobrevuelan este mercado. El 32 % está destinado a la labor agrícola, pero hay una creciente oferta en servicio de transporte.
La actividad de la aviación menor busca levantar su vuelo. El mercado, siempre estuvo empañado por su poca visibilidad, se viene fortaleciendo a raíz de una dinámica de servicios, que hoy están encabezados por la fumigación aérea y un mayor transporte de pasajeros.
Según datos de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), en el país existen registradas 423 aeronaves, entre aviones, helicópteros y avionetas, de las cuales el 32,6 % de ellos (138) están dedicados a la labor de fumigación de cultivos agrícolas y forestales; 86 de ellas tienen un uso privado, 69 operan como taxis aéreos.
La tecnificación en el control de plagas y enfermedades de cultivos agrícolas fue lo que motivó la diversificación y ampliación de la oferta de fumigación. Héctor Quintero, gerente de Operaciones de Aifa S.A., menciona que una veintena de empresas hoy y en día operan en este mercado, dentro del cual ellos tienen una participación del 22 %.
Con 13 avionetas al mando, la mayoría de ellas diseñadas para llevar hasta dos pasajeros, Aifa ejecutó el año pasado un total de 6.500 vuelos sobre un área de trabajo que superó las 650.000 hectáreas y que le dejó más de $ 7 millones en facturación.
Quintero cuenta que en este segmento de mercado, el 90 % de la fumigación está destinada a las plantaciones de banano; el otro 10 % se reparte entre cultivos de caña de azúcar, arroz y aceite de palma. Las épocas, acota, en la que más se fumiga fluctúan entre los meses de enero a abril, pues en ese tramo se llegan a hacer hasta el 60% de los vuelos del año. Son los meses en los que suele proliferarse el hongo de la sigatoka negra, la enfermedad más letal del banano.
El año pasado fue un año atípico, menciona. Los ciclos de fumigación aéreabajaron un 20 %, debido a la benevolencia del clima con las fincas, pero que terminó por castigar los ingresos programados por este mercado. “Tuvimos un invierno bastante seco y un verano demasiado frío. Eso hizo que el hongo se pasme y que todas las empresas de fumigación no cumplan con sus presupuestos del año”. Este 2019, dice Quintero, la actividad “pinta mucho mejor”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»