El sector naviero se mueve al vaivén de la marea que azotó a la industria en estos dos últimos años y que obligó a las empresas a aplicar un plan de contingencia: la unión.
Por un lado están las fusiones, como la de dos poderosas: Maersk Line y Hamburg Süd; y por otro, el uso de rutas conjuntas entre varias empresas para operar barcos grandes, como es el caso de Ecuador.
“Posiblemente, a la larga, más líneas van a terminar mordiendo el polvo o serán amalgamadas a otras. Va a continuar este proceso de amalgamiento y el abanico para escoger puede ser más reducido”, decía a EXPRESO el vicepresidente de la Cámara Marítima del Ecuador (Camae), Emilio Aguiar.
José Antonio Game, de Citikold, señala a las fusiones y operaciones conjuntas (pull) como una opción o una tendencia ante la situación actual.
Y recuerda la ya unión entre CMG y GCM, que se especuló podrían aglutinar a otras, ante la caída de los precios de los fletes por la baja del comercio.
EXPRESO consultó si existen ya detalles de lo que pasará en Ecuador con ambas empresas y si eso implica una racionalización de recursos y personal, pero el caso todavía no ha sido analizado por la casa matriz ubicada en Dinamarca. Operadores creen que consolidarán algunas rutas.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»