La mujer juega un papel muy importante dentro del sector agropecuario, bien sea como productora en el campo, como docente, dirigente empresarial o cualquiera de las labores que se desempeñen en cada uno de los eslabones de la cadena productiva. Según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura IICA, Las mujeres son un sector clave para el desarrollo rural y la erradicación del hambre, al producir la mitad de los alimentos en el mundo, por lo que es urgente alcanzar la equidad e impulsar su participación plena y efectiva en los procesos productivos.
Según datos de la ONU, un cuarto de la población mundial está constituida por mujeres rurales, de las cuales el 43% trabaja en la agricultura. En promedio, solo el 16% de las explotaciones agrícolas de América Latina están encabezadas por mujeres, es decir: un total de 2,6 millones de productoras en la región.
Un informe el Banco Mundial aduce que las mujeres son la columna vertebral de la economía rural, especialmente en los países en desarrollo, ya que ellas representan casi la mitad de los agricultores del mundo, y en las últimas décadas han ampliado su participación en la agricultura. El número de hogares dirigidos por mujeres también ha aumentado a medida que más hombres han emigrado a las ciudades.
En Ecuador la participación de la mujer en toda la cadena productiva es notable. Cada día se vinculan más a las actividades agropecuarias sin descuidar sus roles familiares lo que hace más loable su tarea.
Hoy al conmemorarse el día internacional de la mujer, EL PRODUCTOR.COM, ha dialogado con algunas de ellas para conocer más de cerca su roll en la economía del país y como se van vinculando más al agro.
Mayra Morales, productora de arroz y piladora “Es una tarea de mucha responsabilidad y satisfacciones ya que se juega un papel muy importante al ser madre, esposa, hija, empresaria y productora. En este sector mi trato es básicamente con hombres, no hay muchas mujeres que estén en esta actividad. No he tenido, ni siento que mi labor como empresaria o productora pueda ser inferior a la de un hombre. He tenido un padre que siempre me ha enseñado que el sexo no tiene nada que ver con la capacidad y talento que Dios pone en nuestras mentes y que siempre debemos estar iguales y más en un trabajo que ha sido catalogado de hombres, que, para saber administrar, lo que se necesita es confiar en uno y en Dios para lograrlo, y entendí que uno solo debe depender de uno. Y es así que he sacado a mi negocio adelante sin olvidar mi hogar.”









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»