América Latina y el Caribe están tomando medidas audaces contra la contaminación por plásticos. Los países están creando leyes y políticas para impulsar una nueva economía del plástico y proteger sus preciosos recursos naturales.
Un planeta sin contaminación por plásticos es el tema del Día Mundial del Medio Ambiente 2018.
Los beneficios del plástico son innegables. Es barato, liviano, duradero y fácil de hacer. Se puede usar de mil formas. Nuestra comida se mantiene fresca por más tiempo gracias al plástico, y la medicina moderna no existiría sin él.
Pero las mismas propiedades que lo hicieron un producto revolucionario han propiciado un ciclo de producción irresponsable y un consumo y desperdicio excesivos.
Cada año descargamos en los océanos alrededor de 13 millones de toneladas, incluidas micropartículas que entran en la cadena alimenticia, y afectan la salud de todos los seres vivos.
Las proyecciones muestran que la producción mundial se disparará en las próximas décadas, hasta la asombrosa cifra de 619 millones de toneladas en 2030.
En América Latina y el Caribe, los gobiernos, el sector privado y la sociedad han entendido la urgencia de reconsiderar la forma en que los producimos, usamos y gestionamos. Ahora, se están tomando medidas decisivas para enfrentar la creciente marea de plásticos.
Antigua y Barbuda fue el primer país del continente en prohibir bolsas plásticas en 2016. Luego, Colombia dictó una prohibición similar y en 2017 aplicó un impuesto a las bolsas grandes que permitió reducir el consumo 35 por ciento y recaudar 3,6 millones de dólares en el primer año.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»