En muchas páginas de internet hablan sobre los beneficios de las semillas de albaricoque y su contenido en vitamina B17, también denominada amigdalina o laetril. Este compuesto en realidad no es una vitamina, está formada por dos unidades de glucosa, una unidad de benzaldehído y una de cianuro, que están estrechamente vinculadas en una molécula de B17, lo que provoca que en principio las dos últimas sustancias se vuelvan totalmente inertes y sin efecto sobre los tejidos vivos. A las semillas se les han atribuido propiedades anticancerígenas, ya que la amigdalina se utiliza en la elaboración de un fármaco utilizado para la terapia contra el cáncer; sin embargo, algunas investigaciones han determinado que no existen tales propiedades.
Pues bien, según la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea) hay que tener mucho cuidado con las semillas de albaricoque, ya que pueden provocar envenenamiento por cianuro. La EFSA explica que la amigdalina presente en las semillas degrada al cianuro mediante la trituración o masticación, pero no se degrada todo, por lo que dependiendo de la cantidad de semillas que se consumen, puede provocar una intoxicación con diferentes efectos, fiebre, náuseas, insomnio, dolor de cabeza, dolores en las articulaciones, caída de la presión arterial, etc.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»