En la provincia de Tungurahua, la elaboración de canastas de carrizo es una tradición que se mantiene gracias a los hábiles artesanos de las comunidades: La Rabija, Ambato, Catimbo y Pelileo.
La destreza con la que estas personas trenzan el carrizo es admirable. Al verlas, cualquiera podría pensar que se trata de una tarea rápida y sencilla; sin embargo, tejer una canasta de carrizo implica un proceso largo y complejo que empieza con la recolección de la materia prima, en las zonas alejadas de la ciudad, donde existe mucha vegetación.
Rosa Arellano, artesana de Tungurahua, indica que el carrizo debe estar limpio de irregularidades para luego rajarlo en tiras con la ayuda de una cuchilla. Una vez cortadas y retiradas, sus astillas son machacadas sobre una piedra plana con la ayuda de otra cuya forma es redonda. “Con el material listo, inicia el tejido de la base del objeto con la colocación de tiras formando una estrella para luego ser tejidas en forma de espiral. Alcanzado el tamaño adecuado, se doblan las puntas de la urdimbre y se insertan, entre la trama, los extremos del urdido”, explica la mujer.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»