Investigadores de la Universidad del Sur de California han realizado recientemente un estudio acerca de cómo la dieta puede influir en el desarrollo del alzhéimer, obteniendo resultados prometedores. Para ello, examinaron específicamente dos compuestos de origen vegetal: epigallocatechin-3-gallate (EGCG), un ingrediente clave en el té verde, y ácido ferúlico (FA), que se encuentra en las zanahorias y los tomates, así como en el arroz, el trigo y la avena.
En el estudio analizaron la memoria y habilidades de pensamiento de ratones sanos y ratones con síntomas similares a los del alzhéimer tras administrarles ambas sustancias.
Una de las pruebas a las que sometieron a los roedores fue superar un laberinto en forma de Y que probó su memoria espacial (una habilidad que los humanos usan para salir de un edificio), explicó el equipo en una declaración. Mientras que los ratones sanos pudieron entrar y salir del laberinto varias veces, aquellos que sufrían trastornos cerebrales no. Luego, los analistas agruparon al azar los ratones en cuatro categorías diferentes. El primer grupo consumió una combinación de EGCG y FA, el segundo solo ingirió EGCG, el tercero solo FA y el cuarto un placebo.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 10 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»