Este tipo de ecosistemas, los estacionalmente secos, son los más amenazados a escala mundial.
La alta presión humana, principalmente relacionada con la conversión del suelo en tierras para cultivos y ganadería y a los importantes asentamientos humanos, son las principales amenazas de los bosques secos en el mundo.
En Ecuador se tiene poca información de los procesos que controlan su funcionamiento y menos de los servicios ecosistémicos que proveen, aun cuando hay cantidad de gente que vive en estos y que se beneficia de sus servicios. Esta falta de datos se debe a que las investigaciones se centraron en los bosques lluviosos, pero en los últimos años el interés en los secos se ha incrementado por el descubrimiento de nuevas especies; la posibilidad de tener información genética sobre especies que podrían ser interesantes para enfrentar fenómenos de cambio climático; y la gran cantidad de especies endémicas en este ecosistema, señala Carlos Iván Mendoza, investigador de Ciencias Biológicas de la Universidad Particular de Loja.
Añadió que la falta de información ha dificultado la toma de decisiones adecuadas para el apropiado uso y conservación de los recursos del bosque y de la enorme diversidad biológica que allí atesoran. El investigador señala que estos bosques soportan una alta estacionalidad climática y una precipitación menor a 1.500 mm al año, es decir que recibe agua de la lluvia solo tres meses al año y el resto del tiempo no llueve o llueve muy poco. Esta estacionalidad climática ocasiona que en la mayoría de las plantas las hojas se sequen y luego caigan del árbol, es por esto que se conoce como bosques secos.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»