Pese a que es raro verlo en nuestras mesas, el aceite de palma es el aceite vegetal más utilizado del planeta. Se lo utiliza para la elaboración de productos alimenticios pero también para combustibles y cosméticos. En 2015 se produjeron 62,6 millones de toneladas en el mundo, lo que representa un notable crecimiento si se considera que para 1995 ese valor apenas alcanzaba los 15 millones. Según la European Palm oil Alliance, este volumen se produce principalmente en Indonesia (53%) y Malasia (32%), seguido por el sur y centro de América.
El aceite de palma tiene un alto rendimiento y se requieren menos hectáreas para producir más aceite en comparación con los productos con los que compite en el mercado, como la soya, la canola o el girasol.
La producción del aceite de palma es muy eficiente: es económica, produce altos rendimientos con relativamente poca energía, y puede generar casi 10 veces la cantidad de energía consumida en su producción. Por esta razón, se estima que la producción y la demanda de aceite de palma crecerán en los próximos años. Pero ese aumento viene asociado a una serie de críticas, principalmente relacionadas con sus efectos sobre la salud aunque también sobre el medioambiente.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»