Según datos de EcoCiencia una organización ecuatoriana que ha trabajado muchos años en el tema de páramos, la extensión de estas fuentes hídricas en el Ecuador es de aproximadamente 12. 650 km2, de estos la mayoría se encuentran en Cotopaxi y Chimborazo, pero con el crecimiento de la frontera agrícola, la reforestación con árboles inapropiados y la contaminación se están perdiendo.
Leónidas Iza, presidente del Movimiento Indígena y Campesino de Cotopaxi (MICC), manifestó que como grupo que trabaja con las comunidades indígenas una de sus políticas de trabajo es el agua y la soberanía alimentaria, por ello realizan trabajos con los cuidadores del páramo para que sepan cómo deben empoderarse para proteger estos ambientes, “nos hemos encontrado con dos crudas realidades, pues ya no es solo un problema de los campesinos sino que está dejando sin agua a las ciudades”.
Iza dijo que esta problemática no se soluciona únicamente sembrando, sino que se debe cumplir desde el Ministerio del Ambiente y el Gobierno Provincial un programa integral para desarrollar el espacio económico en las comunidades y que así tengan un incentivo para el cuidado del recurso.
Diego Zambrano, presidente del Colegio de Ingenieros Ambientales de Cotopaxi comentó que mientras no exista una herramienta para trabajar, como un código ambiental en el que se fijen sanciones reales no se podrá hacer nada.
Otro factor que afecta estas fuentes de agua es la reforestación con árboles que no son endémicos como los eucaliptos y pinos, “al inicio de la corriente del Cutuchi, hay 12 mil hectáreas de pino y cada uno consume 100 litros de agua en su vida lo que afecta al colchón ecológico y ambiental”, dijo Iza.
Por ello piden a las autoridades seccionales electas que se cumpla un estudio de las fronteras agrícolas para que estas no sigan creciendo hacia los páramos.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»