La temporada de cebolla peruana está llegando a su fin este mes, ya que quedan aproximadamente dos semanas de cosecha. La temporada comenzó algo temprano en verano y ha durado los seis meses habituales. Roberto Monge, de KeyPeru, afirma: “Yo diría que la temporada en general ha sido buena en términos de mercado, pero solo mediocre para los productores”.
Escasez de mano de obra esta temporada Esta temporada se ha visto marcada por múltiples desafíos para los productores, desde la escasez de mano de obra hasta cambios políticos y retrasos en los puertos. “Uno de los factores más desafiantes durante la temporada ha sido la escasez de mano de obra que hemos experimentado debido a la pandemia. Ha sido difícil lograr tener un equipo completo trabajando, y durante los momentos críticos de la temporada, como el trasplante de la cosecha, el cosechado o el empacado, es vital tener suficiente mano de obra. Debido a que hubo escasez, hubo rendimientos más bajos de lo habitual. Este problema no ha afectado solo a Perú, sino a todos los grandes productores de cebolla”, explica Monge.
En este momento, los productores están trabajando en la siembra de cebollas para la próxima temporada y, debido a las dificultades laborales, ha habido un pequeño retraso. Monge dice: “Estamos teniendo una segunda ola del virus en Perú en este momento, por lo que es difícil conseguir un equipo completo para realizar todas las tareas habituales. Sin embargo, en general, parece que la plantación va como de costumbre y los volúmenes la próxima temporada deberían ser normales”.
Desafíos sociopolíticos A lo largo de noviembre, hubo dos cambios presidenciales en Perú que afectaron al sector. “El presidente Vizcarra fue destituido por el Congreso en noviembre, y luego el Congreso nombró presidente a Merino en su lugar, pero hubo muchas protestas contra ello y después de solo unos días se decidió dar la presidencia a Sagasti en su lugar, al menos hasta que celebremos nuevas elecciones en abril”, explica Monge.
Mientras todo esto ocurría, y durante las semanas siguientes, se produjeron cortes de carreteras y protestas por parte del sector agrícola, que pedía cambios en la ley agraria, lo que provocó retrasos para quienes intentaban transportar sus productos a las empacadoras y puertos. “Hubo barricadas en el norte y sur de Perú a mediados de diciembre y en torno a Navidad. El problema es que incluso tras dispersarse los bloqueos en las carreteras, hubo grandes atascos y congestión en el puerto, ya que todos intentaban dar salida a sus productos lo más rápido posible. Afortunadamente para nosotros, las cebollas no son muy perecederas, pero todavía estamos sufriendo este problema ahora. Simplemente, no hay suficiente espacio en los barcos para los productos de todos”, destaca Monge.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»