Los consumidores están dispuestos, más que nunca, a pagar precios altos por productos orgánicos y sanos, sin pesticidas o fertilizantes sintéticos, y la mayoría de las veces se fijan en los productos frescos para esta elección. Los consumidores son cada vez más sofisticados y conocedores, y entienden que los productos congelados son tan buenos como los frescos, pero todavía hay un largo camino por recorrer.
La industria de los alimentos congelados está creciendo y se prevé que llegue a 363,90 millones de dólares en cuota de mercado para 2024, pero los consumidores todavía prefieren los productos frescos. Sin embargo, los congelados vienen con una serie de ventajas como: mayor vida útil, más nutrientes (los productos se congelan cuando tienen la mayoría de los minerales y vitaminas, que se conservan en el proceso de congelación y se mantienen por un período más largo), y facilidad de dividir en porciones y poder almacenarse para su uso futuro. Conciencia de los desperdicios Parece una paradoja dónde se está expandiendo la industria de congelados, pero los productos frescos siguen siendo los favoritos. El problema parece ser, en primer lugar, la verdadera falta de conciencia sobre los desperdicios de los alimentos, y los malos hábitos alimenticios, comentó Salina Liang de Octofrost.
Una cuarta parte, de toda la comida destinada al consumo, se pierde en la cadena de distribución y los países europeos representan casi la mitad de la misma. Muchos de estos residuos pueden evitarse si se mejoran los hábitos de compra, almacenamiento y cocina.
Los estudios demuestran que los consumidores generan menos desperdicios consumiendo frutas, berries y verduras congeladas, como alternativa a las latas o los tarros. Orgánico y congelado La principal manera de asegurar productos orgánicos duraderos y convenientes, es congelándolos, pues el proceso de congelación no requiere ningún aditivo para conservar los alimentos. Los productos alimenticios congelados son sólo eso, productos naturalmente conservados sin modificadores sintéticas, por lo que los alimentos congelados mantienen sus nutrientes y su sabor natural.
El cambio en las preferencias de los consumidores, la creciente población y la rápida urbanización, son factores que requieren más recursos alimentarios y, por lo tanto, un reto mayor en la lucha contra el desperdicio de alimentos y la escasez. El crecimiento de la industria de alimentos congelados podría ser justo lo que se necesita para equilibrar la balanza.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»