Para quienes se dedican a la agricultura a lo largo de la vía Zapallo-Cuatro Esquinas en Portoviejo, las gotas de lluvia de la madrugada de ayer sólo son para medio mojar la tierra o, como ellos le llaman, “para madurar mangos”, pues lo que esperan para empezar a sembrar es el inicio del invierno.
Ahora los labradores en el campo se concentran en la preparación de la tierra, es decir, cortando maleza, quemándola y demás.
“Hay que ver cómo nos llega este invierno, si será bueno o malo”, dijo el agricultor Jonathan Espinales.
A estas expectativas se suma Dúval Mera, quien también se dedica a los trabajos agrícolas y sus expectativas son altas. Para él, esta garúa sí es sinónimo de inicio de la temporada invernal.
Para el ingeniero agrónomo Galo Grijalva, las lluvias presentadas se deben a dos factores que siempre suceden en esta época, estos son solsticio (fenómeno que genera el cambio de temperatura en las aguas de los océanos provocando evaporación) y equinoccio (fenómeno que genera calor).
“Estos factores se deben a los cambios climáticos que se dan por los vientos, que crean diferencias de temperaturas con las aguas del mar y el clima como tal. Esto forma una pequeña evaporación que hace que las nubes se carguen de agua y es lo que genera llovizna”, explicó.
Grijalva hace énfasis al momento de decir que sólo se trata de lloviznas temporales y que no deberían dar seguridad al agricultor para que empiece sus labores de siembra. Esto, para el especialista, es un comportamiento que se da en los últimos diez años y por ende “no debemos acelerarnos como agricultores, lo que debemos hacer o ya tener listo, son los suelos preparados”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»