El uso de mascarilla, el distanciamiento y la ventilación de espacios deberán convertirse en un hábito.
Dos años han pasado desde que inició la emergencia sanitaria por COVID-19 en el Ecuador y, aunque el Ministerio de Salud había anunciado la posibilidad de dejar de usar la mascarilla en espacios públicos, la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES) confirmó la presencia de cinco casos del sublinaje de ómicron, BA.2, en Guayaquil.
El Colegio de Médicos de Pichincha (CMP) dijo que se debe seguir analizando el comportamiento de la subvariante en el país. Los expertos señalaron que hay que mantener las medidas de bioseguridad y aplicarse las vacunas contra la COVID-19.
“Mientras menos circule el virus, mientras menos trasmisión haya, mientras más población esté vacunada, menos variantes vamos a tener. Las variantes se dan cuando hay mucha trasmisión y el virus está constantemente mutando a una nueva variante”, dijo Greta Muñoz, infectóloga.Tres tipo de protección
Byron Núñez, infectólogo y catedrático, dijo que el convivir con el virus se vuelve complejo para el país, y que requiere de tres acciones importantes:Primero, una adecuada vigilancia epidemiológica. “Debería ser en tiempo real, mínimo en provincias”, dijo Núñez. A eso, añadir la vigilancia genómica de nuevas variantes y la molecular, con pruebas PCR en la población.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»