Impotencia es lo que se observa en el rostro de los productores del Oriente de Yucatán, pues tenían puestas sus esperanzas en la cosecha del campo, pero sus anhelos se vinieron afectados por el coronavirus COVID-19, que obligó a los mercados a cerrar, y la fruta está en el campo sin poder desplazarse.
A Gumersindo Balam Chable de la comunidad de Manuel Cepeda Peraza (población ubicada a pocos kilómetros de la Colonia Yucatán), le invade la impotencia e incertidumbre pues él todo el tiempo ha vivido del trabajo de la tierra, con lo que logra cosechar, pues con ello solventa los gastos en su casa.
“Esta vez más de 10 toneladas de sandía ya están listas para su cosecha, sin embargo, no hay manera de desplazarlas, de que alguien compre esta producción, a raíz de que el Covid-19 paralizó la comercialización, y la cosecha está a punto de perderse”, explicó.
“¿Qué voy a hacer con esta producción?”, fue lo que se preguntó don Gumersindo al dirigir su mirada a su siembra de sandías, en las cuales invirtió una fuerte cantidad de dinero, con la esperanza de recuperarlo. No se esperaba esta situación, pues ellos tenían el anhelo de lograr la cosecha, sacar la producción y venderla para poder obtener algunas ganancias que servirán para el sustento de sus familias.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»