No saben qué hongo es. No saben cómo combatirlo. Y tampoco pueden aplicar fungicida alguno si no lo autoriza la empresa que les compra y les vende la tecnología y las hojas. Pero sí saben el daño que causa.
Los tabacaleros parecen estar atados de manos ante un hongo tan poderoso que ha hecho perder al 40 y hasta el 50 % de los cultivos en varias zonas de Guayas, donde se ha extendido tan rápido como el humo del cigarrillo en los pulmones. Lo que le causa el hongo al séptimo producto no tradicional más importante, es como la sigatoka para el banano.En las más de dos hectáreas de Rafael ha penetrado tanto que formó “islas amarillas”, el color que toma cuando desarrolla esta nueva plaga.
Tanta es la preocupación en el agro costeño que los 3.000 dólares que le adelantó la empresa en productos, semillas, fertilizantes y dinero en efectivo para el pago de jornales, podrían ser impagables con la cosecha que empezó y que está colgada en cañas guadua para su secado.
Es que la calidad, clave para obtener mejores precios, también está de capa caída, tanto como una industria sometida a impuestos generados por el Gobierno para “proteger la salud de los ecuatorianos”.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»