Perú, país en donde se detectó por última vez el Fusarium raza 4, continúa con acciones para evitar la dispersión del hongo. Una de las últimas acciones fue la entrega a los productores de kits básicos de bioseguridad, que incluyen indumentaria personal, desinfectante, cepillo de limpieza, baldes y pediluvios, herramientas esenciales para evitar que la plaga ingrese a sus campos.
Perú es el segundo país de la región en confirmar la plaga después de Colombia en agosto del 2019. Ecuador, por su parte, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad), ha descartado la presencia del Fusarium raza 4 en sus plantaciones y desarrollan una campaña para evitar que el hongo ingrese al país.
Incluso, Ecuador, a través de los sectores privado y público, ya se encuentra en el proceso de importar variedades tolerantes al hongo, como son el fomosana o 218 y el Gal de Israel.
La enfermedad es causada por un hongo que habita en el suelo y forma estructuras de resistencia que permiten que sobreviva por más de 30 años, lo que hace difícil su manejo y control. Se dispersa, principalmente, por el movimiento de material de propagación (cormos, hijuelos) infectado a través del suelo que se adhiere al calzado de personas, herramientas y vehículos que entran a los cultivos, así como del agua de escorrentía o de riego que puede arrastrar partículas del suelo que portan el hongo, desplazándolo hacia otras zonas.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»