Rogerio Zambrano fue el primer pescador de Pedernales que se decidió a salir a faenar luego del terremoto de 7,8 grados que sacudió al país el 16 de abril. “Hay que comer, tenemos deudas, la familia necesita plata. El terremoto nos afectó a todos, pero debemos salir adelante”, responde Zambrano, quien también se define como uno de los primeros habitantes del lugar.
El viernes pasado preparó uno de sus tres botes, salió solo 2 millas mar afuera y regresó con cinco libras de camarones y algunos pescados pequeños con los que principalmente alimentó a sus familiares.
Pedernales fue uno de los cuatro cantones más afectados de Manabí. A 13 días, aún se ven escombros y desolación, pero también que algunos negocios ya atienden, especialmente los de comida.
Orlando Loor tiene cerca de 15 años viviendo en Pedernales y asegura que no se irá. “He logrado conseguir frutas y verduras. Se las estoy vendiendo a los pocos que quedaron. Los manabitas somos gente de trabajo y vamos a levantar nuestra ciudad”, dijo Loor.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 7 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»