¿Imagina trabajar para alguien por más de 30 años y que, de un momento a otro, le diga que sus servicios ya no son necesarios? Esta es la realidad de muchos productores lácteos a quienes las grandes compañías les dejan de comprar intempestivamente.
Y, además, están en la indefensión. En Ecuador no existe una normativa que proteja a los ganaderos ante los acuerdos verbales de compraventa con los que las multinacionales inician sus relaciones comerciales. Lo confirma el propio Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Esta falta de regulaciones faculta a las grandes empresas a terminar de manera unilateral, y sin previo aviso, su relación con pequeños y medianos empresarios que, durante décadas, venden a un solo comprador.
Se estima que la producción total nacional de leche cruda es de 5’135.405 litros diarios. De esos, el 73% se genera en la Sierra, donde los productores aseguran que se les ha colocado en una situación de desventaja frente a otros.
En la práctica Un testimonio es el de Jaime Vergara Jaramillo, quien durante 36 años entregó su producción lechera únicamente a la compañía multinacional Nestlé.
Vergara, de 86 años, no imaginó que el 21 de enero de 2019, se le notificaría la terminación del contrato de adhesión que dos años antes había firmado. “Siempre fue una relación verbal”, asegura Santiago Vergara, hijo de Jaime, quien también le vendía a esa compañía desde hace cuatro años y cuya suerte fue la misma.
Ese contrato de compraventa de leche cruda representa, a decir de Vergara, un hecho relevante, pues si no firmaban debían buscar otro comprador. “Como pequeño productor (….) aceptó so pena de que Ecuajugos (vinculada a Nestlé) dejara de comprarle”.
Él y su padre acudieron a la Superintendencia de Control de Mercado para denunciar el hecho.
En el caso de Jaime Vergara, propietario de la finca Campo Alegre, la denuncia fue calificada y aceptada a trámite el 7 de marzo. Mientras que la denuncia de la compañía Vistahermosa, de Santiago Vergara, fue aceptada el 28 de febrero.
Sin embargo, el Ministerio indica que no conoce sobre denuncias específicamente, sino de comentarios hechos por los productores. Nestlé, por su parte, reconoce las dos demandas, pero asegura que fueron archivadas.
Algo sobre lo que la Superintendencia de Control del Poder del Mercado no se pronuncia. Señala que estos procesos son reservados. Alejandra Égüez, encargada de la intendencia de Investigación y Control, explica que ante estos casos la entidad inicia un proceso que se puede realizar de tres maneras: de oficio, a solicitud de otra entidad pública o por denuncia.
En el caso de la denuncia se debe pasar por diferentes fases procesales que duran cerca de 555 días, es decir, aproximadamente 18 meses.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»