Una investigación desarrollada en Perú demostró que los residuos de la industria vitivinícola, específicamente el orujo de uva, pueden convertirse en biocelulosa bacteriana, un biopolímero biodegradable, resistente y amigable con el ambiente, con alto potencial de uso industrial.
El estudio fue impulsado por el Instituto Tecnológico de la Producción (ITP), a través del CITEagroindustrial Ica, y publicado en la revista científica internacional Express Polymer Letters, indexada en el cuartil Q2 en las áreas de Ingeniería Química y Ciencia de Polímeros.
La investigación demostró que, mediante fermentación espontánea, es posible obtener biocelulosa utilizando únicamente orujo de uva como fuente de nutrientes y carbono, sin necesidad de insumos adicionales. El material obtenido presentó alta estabilidad térmica, resistiendo temperaturas de hasta 266 °C, así como buena resistencia mecánica, con capacidad de elongación de hasta 15 % antes de romperse.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»