La agricultura ecológica, también llamada orgánica o biológica, se basa en el cultivo que aprovecha los recursos naturales para, por ejemplo, combatir plagas, mantener o aumentar la fertilidad del suelo, sin recurrir a productos químicos como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, y similares. De esta forma se consiguen alimentos más naturales, sanos y nutritivos.
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), se plantea el manejo integral de parcelas. El proyecto trata de salir del monocultivo a la diversificación productiva. Julio Rivera, director de Fomento Agroecológico del MAG, comentó que existen experiencias que en una sola parcela se han sembrado y cosechado alrededor de 50 productos, incluyendo en este espacio la reproducción de animales.
Para incursionar en este tema, técnicos del MAG han revisado módulos sobre agroecología, agroforestación, manejo ecológico de suelos, manejo ecológico de cultivos, entre otros. Estos conocimientos serán puestos en práctica en territorio con las familias interesadas. Generar cambio
“Cuando empezamos el proceso, lo primero que se hace es la preparación del área. Antes el técnico asesoraba los cultivos, ahora lo que buscamos primero es el diagnóstico de las potencialidades de los suelos, para determinar las técnicas que se pueden implementar”, sostuvo Rivera.
La finca tiene que ser manejada dentro del ámbito agroforestal, que a futuro dará la biomasa suficiente para producción de abono. El siguiente paso es el manejo ecológico de suelos que se encarga de medir la fertilidad, la siembra, cultivo, cosecha y la búsqueda de los consumidores en los mercados.
TOME NOTA El manejo de parcelas es una de las alternativas para incursionar en la agricultura orgánica.Realidad
La evaluación de los suelos ha dado resultados poco alentadores, porque la mayoría son deficientes en materia orgánica. Este es el principal problema al cual buscan atacar, con la producción de abonos orgánicos en las propias parcelas.
“Si una familia pudiera producir la cantidad de abono, no lo duden que al año se estaría entregando productos agroecológicos saludables”, aseguró Rivera.
Un tomate producido en invernadero o a campo abierto en el que se utilizó químicos, sin duda que perdió el 90 por ciento de hierro. Si se lo produce de forma agroecológica tendría el ciento por ciento de hierro, esa es la diferencia. Eso se ha comprobado en varios productos, entre los cuales está el fréjol que tienen una baja alarmante de hierro y otros minerales. A la papa se le ha destruido casi toda la cantidad de calcio, por citar unos ejemplos.
“Este es el problema con los productos en todo el país. Los sabe salud, educación, agricultura, pero no le han dado la importancia suficiente. La propuesta innovadora está orientada a reforzar una práctica de producción sana y agroecológica. El costo de producción no es mayor”, sostuvo el técnico del MAG.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»