El gobierno de Lenín Moreno inauguró ayer, a cuatro días de cumplir su primer mes, el proceso de diálogo nacional que ofreció en campaña electoral.
Lo hizo durante un acto en Guayaquil al que asistieron algunos actores, entre políticos y sociales, que han sido críticos de la gestión de su antecesor, el expresidente Rafael Correa.
Por ejemplo, acudieron los alcaldes de Quito, Mauricio Rodas, y de Cuenca, Marcelo Cabrera; el prefecto de Loja, Rafael Dávila; el analista económico Walter Spurrier; y el académico Francisco Huerta.
“Hay tiempo para la confrontación, sí, y hay tiempo para el remanso de vivir dialogando, de vivir en paz”, reflexionó Moreno dirigiéndose a los presentes, a quienes llamó “amigos todos”. A ellos les reiteró una de las ofertas que hizo en campaña: “El diálogo es el único camino para resolver, para acordar, para vivir en paz. No actuaremos ni tomaremos decisiones sin dialogar con los involucrados”.
Moreno formalizó ayer su postura con la firma del Decreto Ejecutivo Nº 49, en el que dispuso que el “Diálogo Nacional Social” será el “mecanismo para la generación de acuerdos en la construcción de políticas, programas, proyectos y otros instrumentos que mejoren la gobernanza y gobernabilidad”.
Además, en el decreto declaró el diálogo con todos los sectores de la sociedad como “política prioritaria de gobierno”.
La secretaria de Gestión de la Política, Paola Pabón, anunció la conformación de al menos siete “mesas temáticas”. A cinco las calificó así: ‘plurinacional’, ‘sectores sociales’, ‘comunicación’, ‘educación’ y ‘revolución agraria’. Otras dos son el Frente de Lucha Contra la Corrupción, que ya fue creado, y el Consejo Consultivo Productivo y Tributario, instancias que Moreno ya había planteado antes.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»