El universo ha sido siempre objeto de fascinación para el ser humano. Con un tamaño de más de 46.000 millones de años luz (equivalentes a más de 440.000 trillones de km) y un número de estrellas de una magnitud difícilmente concebible –tan solo en la Vía Láctea se estima que se superan los 200.000 millones–, el deseo de descubrirlo ha sido constante para la ciencia; no obstante, la aventura espacial del ser humano pasa por la posibilidad de proporcionar alimento a las futuras misiones.
Por ello, se han puesto en marcha múltiples proyectos para estudiar la viabilidad del cultivo de alimentos en entornos extraterrestres, como Green Moon Project, que estudia el cultivo de vegetales en la Luna, el objeto espacial más cercano a nuestro planeta.
¿Podría crecer una planta en la Luna con una gravedad que es una sexta parte de la terrestre? Esa pregunta fue el germen del proyecto con el que José Maria Ortega Hernández (Málaga, 1993), entonces estudiante de ingeniería aeronáutica, concurrió en 2016 al Google Lunar X Prize, una competición que buscaba potenciar la inversión en futuras misiones privadas a nuestro satélite.
Lo hizo junto con un biólogo vegetal y un ingeniero de energía, y su propuesta no solo quedó entre las finalistas, sino que suscitó el interés y ayuda de institutos de investigación, atrajo a científicos y se convirtió en un proyecto profesional.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»