Para erradicar el hambre en el mundo necesitamos alimentos inocuos, nutritivos y de calidad. Consumir alimentos nocivos aumenta las posibilidades de contraer enfermedades y, en algunos casos, puede ser mortal. Los alimentos no inocuos pueden también provocar rechazos que causen su desperdicio, lo que repercute en la seguridad alimentaria. Una cosa es cierta: no puede haber seguridad alimentaria sin inocuidad alimentaria.
El volumen de alimentos comercializados a nivel internacional en el último siglo ha crecido de forma exponencial y una gran cantidad y variedad de alimentos viaja hoy en día por el mundo. Algunos —como el arroz o el maíz— se han transportado a través de las fronteras desde hace miles de años. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, los alimentos se producían, vendían y consumían principalmente a nivel local.
Resulta crucial comprender y definir las normas de inocuidad alimentaria, ya que la cadena desde la granja hasta la mesa se va alargando y cada vez menos consumidores conocen a los productores de sus alimentos. Las normas alimentarias son clave para garantizar la inocuidad y la calidad y allanan obstáculos para el comercio.
Importancia de las normas internacionales
El comercio internacional puede mejorar la disponibilidad de alimentos y compensar, por ejemplo, en tiempos de malas cosechas a nivel regional. Sin embargo, con el aumento de la población mundial y el cambio climático, los alimentos viajan a menudo distancias cada vez mayores para cubrir nuestras necesidades.
Durante siglos, los países han desarrollado sus propias leyes y regulaciones alimentarias de forma independiente, pero las diferencias entre estas regulaciones nacionales pueden obstaculizar los flujos comerciales e influir en la disponibilidad de alimentos a nivel mundial.
El Programa Conjunto de la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre Normas Alimentarias, implementado por la Comisión del Codex Alimentarius es una entidad intergubernamental internacional que establece normas alimentarias, que se publican en el Codex Alimentarius. Este “código de alimentos” abarca toda la cadena de producción, lo que permite a los gobiernos establecer normas alimentarias internacionalmente aceptables y con base científica para comerciar con alimentos de forma segura.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»