Estados Unidos ha firmado un contrato con los productores mexicanos de tomate y ha instaurado un nuevo Acuerdo de Suspensión del Tomate. Las reacciones a este acuerdo han sido muy variadas. Los retailers e importadores estadounidenses advierten de que se traducirá en tomates más caros y de menor calidad en el supermercado. El acuerdo garantizará un acceso continuado al mercado para los tomates mexicanos, pero tiene un coste para los importadores, quienes se enfrentarán a costes e interrupciones de la activdad por el controvertido mecanismo de inspección de fronteras. Por eso algunos consideran que el acuerdo es una barrera técnica al comercio.
"Es indignante que Comercio haya utilizado justificaciones falsas para introducir lo que, en esencia, funciona como una cuota o un método de control de volumen", afirma Lance Jungmeyer, presidente de la Fresh Produce Association of the Americas (FPAA), y añade: "Es del todo innecesario requerir al USDA que lleve a cabo inspecciones de calidad de un producto que ya ha demostrado una tasa de aprobación histórica del 99,76%". Las inspecciones se aplicarán a los tomates redondos y Roma, así como a los tomates en rama a granel.
El Departamento de Comercio dice que las inspecciones "previenen la importación de tomates de baja calidad y en malas condiciones de México, lo cual podría ejercer presión en el precio en el mercado".
A los retailers les preocupan que las inspecciones del nuevo acuerdo provoquen embotellamientos en la frontera. "Cualquier retraso en las inspecciones llevaría a una degradación de la calidad y a un coste añadido", escribió James R. Bailey, director sénior de asuntos del Gobierno federal en Walmart Inc., en una carta de septiembre para el Departamento de Comercio. "Dada la alta calidad y la baja tasa de fracaso de los tomates mexicanos, unas inspecciones tan intensas no parecen proporcionales al riesgo".
La asociación mexicana de productores CAADES parece más satisfecha con los resultados. La presidenta Rosario Beltrán indica: "Estas disposiciones ayudan a aliviar nuestra preocupación de que Estados Unidos estaba estableciendo una cuota de facto o restricción de volumen. Esperamos que estas disposiciones alivien los muchos intereses en ambos países preocupados por los cuellos de botella en la frontera y los retrasos en la cadena de suministro".
AMHPAC, que representa a las organizaciones de productores de tomate, ha publicado un comunicado en el que se afirma: "Nos complace anunciar que hoy, 19 de septiembre, después de volver a reunirnos con el Departamento de Comercio, finalmente hemos completado el proceso de negociación que iniciamos en febrero de 2018 con la firma de un nuevo Acuerdo de Suspensión. Con este nuevo acuerdo, que será revisado obligatoriamente en 2024, la investigación reactivada el 7 de mayo de 2019 queda suspendida; los depósitos en efectivo que hemos estado haciendo desde esa fecha se suspenden y todos los exportadores tendrán el derecho a su reembolso una vez Comercio dé instrucciones a la CBP [Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza]". Una vez firmado este acuerdo, todas las exportaciones deben hacerse con los nuevos precios de referencia que anunciarán cada una de sus organizaciones.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»