España ha notificado casos de ántrax (carbunco bacteridiano) en ganado de Extremadura y Ciudad Real, una enfermedad tan mediática por su uso en el envío de cartas en EEUU tras caer las Torres Gemelas como desconocida en la repercusión que tiene para el ganado cuando reaparece esporádicamente.
Pero, ¿qué es el ántrax? porque más allá de esos sobres que contenían las esporas de la bacteria Bacillus anthracis enviados en el país norteamericano y que sirvió para alertar a la sociedad contemporánea de la posibilidad y la peligrosidad de las guerras biológicas, poco más se sabe de ese patógeno que, sin embargo, es un viejo conocido de la sanidad animal.
La bacteria ya de por sí tiene su peculiaridad porque es esporulada, esto es, puede permanecer inactiva hasta que en contacto con el oxígeno produce las esporas que sobreviven durante años en el suelo, la lana o el pelo de los animales infectados, según el informe técnico de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).
De hecho, era conocida como “la enfermedad de los esquiladores” por la permanencia del bacilo en la lana, si bien, esto es ya inusual gracias a los mayores controles, según explica a Efeagro el presidente del Colegio de Veterinarios de Cáceres, Juan Antonio Vicente. En los casos recientes dados en España -25 reses afectadas en Ciudad Real y 6 en Extremadura-, se estima que los patógenos estaban en tierras previamente sumergidas y al emerger y contactar con el oxígeno se esporularon.
Según explica Vicente, los animales que comieron pasto de esas tierras contaminadas con el bacilo han resultado perjudicados.
Un veterinario resultó también contagiado en Badajoz al hacer una necropsia, pero fue dado de alta enseguida.
PROTOCOLO DE ACTUACIÓN Una vez que se detecta ganado infectado se activa un protocolo de bioseguridad esencial para evitar que más animales se contagien, que la enfermedad pase a las personas o que queden esporas en el suelo, señala este experto.
Eso sí, un dato importante para evitar el alarmismo es que el ántrax, con especial potencial patógeno en los rumiantes, es difícil que se propague entre animales o entre personas, según la OIE.
Tras detectarse estos focos a primeros de septiembre en Extremadura y Ciudad Real, lo que se ha hecho es enterrar los animales en una fosa con cal viva junto al lugar donde fallecieron y sin hacerles necropsia porque “abrirlos” ya puede exponer a las personas a fluidos infectados y la posibilidad de contagio por contacto con heridas o por inhalación de esporas.




Ganado vacuno pastando en una finca. Efeagro/Agroseguro





Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»