La amenaza del Fusarium Raza 4 Tropical, también llamado Mal de Panamá, es una realidad para el sector bananero. El hongo no solo es letal para las plantaciones, sino que deja inservibles las tierras de los cultivos afectados al sobrevivir durante décadas en el suelo, sin que exista actualmente ninguna solución eficaz para erradicarlo. Por ello las expectativas se depositan actualmente en el desarrollo de variedades de bananas resistentes a este hongo, que se detectó en Taiwán en la década de 1990 y que afecta a la banana Cavendish, la variedad más comercializada en el mundo.
Por ejemplo, recientemente se informó que investigadores de la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia) desarrollaron una línea de bananas de la variedad Cavendish con resistencia al Mal de Panamá.
Sin embargo, el proceso de transgénesis no es una tarea simple, y requiere de un periodo de muchos años. Así, mientras se da vía libre para reemplazar los cultivos por las plantas transgénicas resistentes al hongo (proceso largo, demorado y burocrático), se ha conformado un bloque ‘aliado’ contra del mal de Panamá, liderado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Alianza Global de Cooperación de Lucha contra el Fusarium R4T, cuyo objetivo es respaldar al sector bananero ante los desafíos que presenta el hongo a través del desarrollo de conocimiento, tecnologías y mecanismos que permitan encontrar una solución científica definitiva que favorezca la erradicación del hongo.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»