De acuerdo con Jacques Terblanche, quien fundó Graceland Garlic Seed junto con su padre, a la hora de plantar ajo hay que tener en cuenta muchos factores. Si bien el cultivo se puede cultivar con éxito en un amplio abanico de suelos y casi en cualquier clima, donde mejor funciona es en suelos con buen drenaje y un pH de entre 6 y 7,5.
"La marga arenosa es ideal. Se prefieren los suelos con un elevado contenido de materia orgánica gracias a su mayor capacidad de retención de la humedad y los nutrientes. Estos suelos también son menos propensos a formar costras y a compactarse", explica. Los tipos de suelo muy pesados dificultan la expansión del bulbo, en particular si se permite que se seque, y el resultado son bulbos de forma irregular. En suelos poco arenosos y con poca capacidad de retención de la humedad se necesitan intensivas prácticas de gestión del suelo.
El cultivar adecuado El ajo egipcio blanco, el egipcio rosa y el ajo gigante se plantan desde hace muchas generaciones en Sudáfrica y estos cultivares se han adaptado bien a los climas locales. "El ajo prefiere los días más cortos y más frescos del invierno y resiste a las heladas", señala Terblanche. "Para que aumenten las posibilidades de que el cultivo sea bueno, es importante ceñirse al periodo de plantación correcto, de febrero a mayo, pero depende de en qué lugar de Sudáfrica cultivemos".








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»