El Ministerio de Agricultura de Brasil suspendió de forma temporal los certificados sanitarios para la exportación de carne bovina a China, según confirma la cartera en una nota, amplificada hoy por medios periodísticos.
La medida afloró tras la notificación de un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina, también conocida como mal de la vaca loca, en el estado Mato Grosso (centro-oeste).
El registro de la enfermedad, informado el viernes de acuerdo con el comunicado, es una ocurrencia aislada y sin riesgo para la población.
La fuente indica que la suspensión automática atiende a un protocolo entre los dos países firmado en 2015.
El ministerio explicó que no se trata de una prohibición, pues sin el certificado no puede hacerse la exportación.
'En el caso de China, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil suspendió temporalmente la emisión de certificados sanitarios hasta que la autoridad china concluya su evaluación de las informaciones ya transmitidas sobre el episodio, cumpliendo así las disposiciones del protocolo bilateral firmado en 2015', precisa el mensaje.
Según el Gobierno, la Organización Internacional de Salud Animal (OIE), tras analizar la ocurrencia, mantuvo inalterado el estado sanitario de Brasil, que sigue como de 'riesgo insignificante' para la enfermedad.
La Secretaría de Defensa Agropecuaria del ministerio apuntó que el caso se registró en una vaca de corte de 17 años. El animal fue abatido y tuvo material de riesgo de contaminación retirado e incinerado en el propio matadero.
Los productos derivados de la vaca se identificaron y decomisaron preventivamente.
Con las medidas preventivas adoptadas, el ministerio descartó el riesgo de que la enfermedad pasara a la población porque no hubo ingreso de ningún residuo del animal en la cadena alimentaria de humanos y de rumiantes.
Todos los países importadores del producto brasileño también fueron informados.
Las exportaciones de carne bovina a los demás países no se vieron afectadas. El acuerdo de suspensión temporal resulta específico con China.
Determinada literatura veterinaria indica que la enfermedad cerebral en bovinos adultos puede ser transmitida a los seres humanos por la ingestión de carne contaminada. El mal de la vaca loca es causado por proteínas alteradas y no tiene cura ni tratamiento.
El cerebro de las víctimas pierde masa y se convierte en una esponja. El paciente sufre acelerado deterioro mental y entra en coma en pocos meses. No existe transmisión de una persona a otra.
A finales de la década de 1990, algunos países de Europa enfrentaron un brote de casos de vacas locas luego del consumo por otros animales de ración procesada de bovinos afectados por la enfermedad.
Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»