Comet Biorefining es una empresa canadiense que se dedica a transformar residuos agrícolas en edulcorantes y fibra para productos alimenticios. Con su propuesta, los agricultores pueden obtener rentabilidad de los residuos resultantes de la cosecha, residuos que, o bien se dejan en el campo, o se terminan quemando.
Una compañía canadiense denominada Comet Biorefining ha desarrollado una metodología que permite transformar residuos agrícolas en edulcorantes y fibra, esta propuesta tiene el objetivo de optimizar el sistema agrícola aprovechando esos residuos o biomasa que se quedan en el campo después de la cosecha. La compañía comenta que su proceso patentado se integra en las prácticas agrícolas tradicionales, convirtiendo hojas, tallos, cáscaras y paja (rastrojos en general) en ingredientes sostenibles de alta calidad, de este modo los agricultores aprovechan al máximo todo lo que produce la tierra, mejorando y optimizando la economía de la agricultura.
Comet Biorefining comenta que con este método se cierra el bucle del sistema alimentario, y los agricultores obtienen un ingreso extra con la venta de subproductos que antes se descartaban. Con estos descartes la compañía produce los edulcorantes 95DE y 63DE, el primero es una alternativa idéntica a la dextrosa tradicional o D-Glucosa, el segundo una opción natural baja en calorías (30% menos de calorías que el jarabe de maíz) ideal, según la empresa, para el sector de la panadería y de los dulces, entre otras aplicaciones.
Como decíamos, también produce fibra de tipo soluble que se suministra a las empresas de alimentos y bebidas, para que puedan mejorar sus productos a la vez que participan en la sostenibilidad de la agricultura. Pero también se elaboran productos para los compuestos de alimentación animal como hemicelulosas y lignina, ingredientes que se utilizan para satisfacer las necesidades de la nutrición animal garantizando la salud del ganado, lo que se traduce en un aumento de la producción.
Lo de convertir desperdicios en ingredientes alimenticios no es algo nuevo, podemos recordar el proyecto Bove de la empresa Innofood del que hablábamos hace varios años y cuyo cometido era determinar la viabilidad de utilizar los subproductos resultantes de las actividades de la industria agroalimentaria para aprovecharlos con distintos fines, sean cosméticos, energéticos o alimentarios. Otra iniciativa que se puede mencionar es la metodología denominada FSSM (Food System-Sensitive Methodology), cuya finalidad es transformar el desperdicio alimentario en nuevos alimentos con un alto valor comercial.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»