Gregorio Cruz de 65 años cuenta que nunca fue afiliado a la seguridad social, pues gran parte de su vida la ha dedicado a vender en las calles de Ambato.
Con este trabajo logró mantener a sus cuatro hijos, quienes ya son profesionales. “Yo solo me dediqué a trabajar en todo lo que pude, nunca me preocupé por estar asegurado”, dijo.
Gregorio cuenta que hace 40 años la mayoría de empleadores no afiliaban a sus colaboradores y este fue su caso cuando tenía 20 años y trabajó como ayudante de bodega en una empresa de la ciudad.
“Antes con que nos paguen la quincena el día que era bastaba”, contó el adulto mayor, quien se dedicó a la venta de productos de primera necesidad en las calles porque no pudo encontrar otro trabajo.Necesidad
Gonzalo*, mensajero de un consorcio de abogados, contó que lleva trabajando tres años en esa empresa y que aún no lo afilian a la seguridad social, aunque es un aspecto que lo desmotiva, confiesa que debe seguir laborando porque no ha podido encontrar otro trabajo.“Es complicado porque no se pueden acceder a varios beneficios”, mencionó el joven de 28 años, quien está a punto de egresar como profesional del derecho.
De igual manera, contó que varios de sus colegas y excompañeros de la universidad también pasan por la misma situación por la falta de empleo.Cifras
Según las cifras del Registro Estadístico de Empleo en la Seguridad Social del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), apenas 18 de cada 100 personas en Tungurahua poseen empleo registrado en la seguridad social.Asimismo, se indica que sólo 35.422 mujeres acceden a este beneficio de los empleados frente a 44.839 hombres.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»