El bioquímico francés Pierre Calleja es el creador de esta lámpara alimentada por algas (micro-algas), que absorbe CO2 y produce luz. La idea es utilizar esta tecnología para reemplazar las bombillas tradicionales en espacios públicos o garajes. La primera que se ha instalado está en el Distrito 14 de París, justo en frente de metro Alésia.
Su funcionamiento es totalmente independiente de la red eléctrica. La lógica del proceso es aprovechar la fotosíntesis de las algas verdes brillantes para producir energía. Las ventanas de plexiglás transparente permite a las algas utilizar parte de la luz solar, mientras que los LED, conectados a la red eléctrica, iluminan el interior para compensar la falta de luz necesaria para la supervivencia de las plantas.
El proceso ocurre en un tubo lleno de algas que, a través de la reacción natural, llevan a cabo fotosíntesis, generando energía y luminosidad, alimentadas por el CO2 del ambiente exterior. cada una de estas lamparas consumirá 1 tonelada de CO2 al año.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»