El empleo de estos medicamentos en el manejo de animales de producción permite controlar las infecciones producidas por los diferentes tipos de parásitos. Sin embargo, al igual que los antibióticos, su utilización indiscriminada puede resultar perjudicial en el largo plazo.
Los grupos antihelmínticos más utilizados en bovinos corresponden a los benzimidazoles, levamisol e ivermectina, en los que ya se ha reportado resistencia de poblaciones parasitarias como Haemochus contortus y Ostertagia ostertagi.
Así lo anotaron los expertos Vásquez, Prada y Márquez, autores del artículo “Resistencia antihelmíntica en los Nemátodos Gastrointestinales del bovino”, para la Revista de Medicina Veterinaria de la Universidad de La Salle.
Por esta razón, los expertos detallaron diversas estrategias para emplear mejor estas sustancias y, de este modo, retardar el desarrollo de la resistencia.
Entre estas se encuentra el uso de animales resistentes a los nematodos, así como también mejorar la nutrición. Otra alternativa es el silvopastoreo, un sistema que puede mitigar el impacto de endoparásitos brindando un mejor confort y alimentación.
Otras pueden ser el pastoreo rotacional y alterno, con el cual se obtienen pasturas seguras utilizando diferentes especies de rumiantes, así como también el control biológico con base en los escarabajos estercoleros y hongos que reducen larvas de parásitos.
Por su parte, el MV José Luis Delgado Sánchez (Perú) señaló que los antihelmínticos deben ser tóxicos para los parásitos, pero inocuos para los hospederos.
Con base en el trabajo de los médicos veterinarios colombianos, añadió que la elección asertiva de un antiparasitario depende de factores como la especie, raza, edad, peso, estado fisiopatológico, tipo de producción, carga parasitaria y el tipo de parásito.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»