Cuando los agentes fronterizos de Estados Unidos allanaron la casa de Song Shen Zhen encontraron una escena desconcertante: había cientos de buches de peces alineados en el suelo de su sala de estar secándose debajo de ventiladores.
Zhen, un chino de 75 años, había sido seguido por las autoridades después de que encendiera las alarmas en Caléxico, California, en la frontera entre México y Estados Unidos. Los funcionarios notaron que las alfombras en su automóvil tenían desniveles y descubrieron bolsas de órganos mojados de peces.
Zhen recibió una sentencia de un año en prisión y debió pagar una multa de 120.500 dólares. Su caso judicial ofreció a las autoridades un singular vistazo de una compleja red de tráfico ilegal de peces.
Los buches hallados en su casa pertenecen a una especie de pez altamente protegida en México, el totoaba, y su valor ascendía a más de 3,6 millones de dólares. Hoy, cada uno de dichos órganos puede costar hasta 250.000 dólares en el mercado negro. De hecho, han provocado tal fiebre que llevaron a un pequeño pueblo y a una especie de pequeñas marsopas al borde de la extinción.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 9 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»