Más allá de una alimentación saludable, el veganismo es un estilo de vida que se basa en el respeto a los animales e implica una forma de consumo más ética, empática y sostenible. Un estilo de vida que propone optar por aquellas alternativas que prescinden del uso de animales de todos los aspectos del día a día: alimentación, vestimenta, cuidado personal, entre otros.
Pero más allá del respeto por los animales, está el respeto por el planeta. Para obtener una proteína de carne de vaca se necesita mucha más tierra, más agua y emitir más contaminantes a atmósfera, suelos y aguas que para lograr una proteína de origen vegetal.
Este es uno de los muchos datos que desvela un exhaustivo análisis de lo que la ciencia sabe sobre el impacto de la producción de alimentos. Los autores del estudio sostienen que solo una migración masiva a una dieta de base vegetal podría aliviar los problemas de sostenibilidad del planeta.
La revista Science ha analizado el coste ambiental que tiene producir, transportar, comerciar y consumir los alimentos esenciales que alimenten a los 7.575 millones de habitantes del planeta. Lo hizo con una base de datos que incluye más de 500 estudios previos y recoge varios impactos de los 40 principales productos que aportan el 90 % de las necesidades de proteínas y calorías.
Entre esos costes están el porcentaje de uso de tierra para cultivarlos o criarlos, la cantidad de agua usada, las emisiones de CO2 y otras dos emisiones menos conocidas, pero de enorme impacto: la acidificación del suelo y la eutrofización de las aguas subterráneas, de ríos y mares, que supone un enriquecimiento excesivo en nutrientes. En ambos casos el agente principal son los fertilizantes nitrogenados.








Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 6 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»