Las zonas rurales se encuentran en un estado de vulnerabilidad ante los embates de los fenómenos naturales. Las intensas lluvias y las crecidas de los ríos han puesto en jaque la subsistencia de estas poblaciones, dejando a su paso un rastro de cultivos arrasados y medios de vida comprometidos.
La comunidad Chachi, asentada en las riberas del río Cayapas, ha sido testigo de esta realidad desgarradora. Sus líderes alzan la voz para alertar sobre la situación de riesgo que enfrentan y la necesidad inaplazable de adoptar medidas efectivas.
«Toda la población Chachi se ubica en las orillas de los ríos, nuestras comunidades están levantadas al filo del agua. Cada vez que llueve con intensidad, los ríos se desbordan e inundan nuestros territorios», explica un portavoz de la comunidad.
Cultivos arrasados: un golpe a la economía familiar
Los estragos causados por las inundaciones son palpables en los cultivos, pilar fundamental de la economía familiar Chachi. Las plantaciones de plátano, cacao, frutales y las chacras de maíz han sido arrasadas por la fuerza impetuosa de las corrientes, dejando a numerosas familias sin sus principales fuentes de sustento.
«Nuestros cultivos han sido devastados, y esto está diezmando la situación económica de nuestro pueblo. Dependemos de ellos para nuestra subsistencia diaria», lamenta otro miembro de la comunidad. Ante esta crisis, los líderes Chachi han solicitado repetidamente la intervención del gobierno y la Secretaría de Gestión de Riesgo. Sin embargo, hasta el momento, las respuestas han sido insuficientes, dejando a las comunidades en un estado de incertidumbre y desesperanza.









Angélica comentó sobre ECUADOR: FIASA abre fondos para investigación agrícola · hace 8 h
«Muy excelente proyecto, yo trabajo en un proyecto fiasa con la universidad»