El agua es el elemento fundamental en cualquier actividad productiva y en la medida en que haya disponibilidad el resultado va a ser más favorable, además las fincas se valorizan por los recursos que tienen y el principal para producir y que haya vida es el agua.
Eso lo entendió hace mucho tiempo Antonio Hernández, caficultor de Antioquia, quien tiene una finca de cinco cuadras en las cuales ha sembrado agua para su explotación y este trabajo lo ha ayudado a replicar en otras explotaciones como la de Oscar Osorio, un ganadero de la misma región que también tiene el vital líquido.
De acuerdo con lo expuesto por Hernández, en una nota del programa El Acontecer del Campo, de TVAgro, para hacer esta práctica se debe utilizar la pirámide bien hecha (tres huecos formando esta figura) y en cualquier punto de la finca donde haya humedad y pueda canalizar el agua.
Explicó que lo primero es hacer tres hoyos en la tierra de 1,5 metros de profundidad y 30 centímetros de diámetro en forma de pirámide a los cuales se les agregan los tres elementos básicos con los que se trabaja como son gravilla, sal marina y azúcar morena. (Lea: Así es como la ganadería sostenible contribuye a la conservación del agua)
El primero que se coloca es la gravilla, después se aplica una libra de sal de mar tapando toda la superficie del hueco, posteriormente más gravilla y como se busca agua dulce, por último se le añade una libra de azúcar morena que contiene menos químicos.
Se finaliza tapando el hueco con gravilla o piedra. Al día siguiente se siembran alrededor árboles que a futuro serán un bosque y en aproximadamente seis o siete meses se empieza a observar al nacimiento del agua.
En este caso sembró café alrededor de los huecos pero ahora que empezó a fluir el agua la idea es quitar el café y que quede solamente el bosque con los árboles que se cultivaron alrededor.
Señaló que no importa si la finca está en terreno de ladera o en lo plano, igualmente se puede realizar aunque en el segundo caso se puede demorar un poco más en surgir el agua. Lo importante es que después que empieza a producir nunca le va a faltar, así sea en tiempo seco o de lluvias.




