Según informa la página web de la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional de Colombia, investigadores de la Sede Palmira lograron un avance clave en el control sostenible de la mosquita Prodiplosis longifila.
Un descubrimiento realizado por el Grupo de Investigación en Interacciones Tritróficas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira podría revolucionar el manejo de una de las plagas más temidas en los cultivos de tomate: la negrita o caracha (Prodiplosis longifila Gagné). Según detalla la Agencia de Noticias de la UNAL, los investigadores comprobaron que esta mosquita no se guía por la vista, sino por el olfato, y que los machos localizan a las hembras gracias a una feromona sexual.
Este hallazgo abre la puerta al diseño de trampas sintéticas que podrían atraer y capturar a los insectos sin necesidad de usar plaguicidas, lo que representa una estrategia más efectiva, sostenible y amigable con el ambiente.
La investigación fue liderada por la profesora María del Rosario Manzano en cultivos de tomate en el municipio de Riofrío (Valle del Cauca). En el experimento, se utilizaron frascos recubiertos con vaselina en los que se encerraron hembras de la plaga durante distintas franjas horarias. Los machos, atraídos por el olor, acudieron a cortejarlas y quedaron atrapados. Este comportamiento también se observó bajo condiciones controladas de laboratorio.
El estudio, que involucró al magíster Nelson Erazo y estudiantes del semillero de investigación, evaluó la conducta reproductiva de 233 hembras y determinó que el pico de actividad sexual ocurre entre las 7:30 y 8:00 p.?m. El uso de esta feromona, que guía a los machos incluso en completa oscuridad, confirma que el estímulo químico es el principal mecanismo de atracción en esta especie.





