Desde la UAM se está trabajando con dos nuevos agentes quelates: el ácido etilen-diamino di-orto-hidroxi-fenil-acético y el ácido etilendiaminodisuccínico, que suponen dos alternativas más sostenibles con el medio ambiente y con similar o mayor efectividad
Las plantas, al igual que los seres humanos, precisan ciertos nutrientes para su correcto desarrollo. Entre ellos, están los micronutrientes, elementos esenciales cuya concentración en planta es, normalmente, inferior a 0,1% en peso, como el hierro, el manganeso, el zinc y el cobre.
A pesar de ser requeridos en pequeñas cantidades, las deficiencias de estos micronutrientes son muy frecuentes en suelos calizos y en cultivos sin suelo desarrollados frecuentemente en zonas de aguas con pH básico. Estos dos tipos representan más de la mitad de los suelos agrícolas en España, además de en otras áreas del mundo.
La práctica agrícola más extendida para paliar este problema es la aplicación de fertilizantes mediante el riego (denominado fertirrigación); así, los nutrientes que contiene el riego son puestos a disposición de los cultivos.
A pesar de que las deficiencias de estos elementos presentan causas comunes, es bastante frecuente la aplicación de fertilizantes de manera separada para cada nutriente; de esta forma, se evitan efectos adversos de competencia o reactividad entre ellos.
Existen pocos estudios que evalúen formulaciones fertilizantes mixtas para ser aplicadas conjuntamente, reduciendo así su coste. Por eso, es fundamental encontrar nuevas fórmulas “todo en uno” que faciliten la labor de los agricultores, sean efectivas, sostenibles para el medio ambiente y reduzcan costes.
En este sentido, el grupo de micronutrientes de la UAM ha desarrollado varios experimentos para evaluar la eficacia de nuevos fertilizantes, más respetuosos con el entorno, aplicados en forma de formulaciones mixtas a plantas de soja y judía en medios de cultivo con elevado pH.
Hasta el momento, los fertilizantes de micronutrientes más empleados, junto con las sales inorgánicas, eran los quelatos. Éstos contienen una molécula orgánica denominada agente quelante, que se une a los elementos citados (hierro, zinc, manganeso o cobre), estabilizándolos en mayor o menor medida y poniéndolos a disposición de la planta.




