Un grupo de investigadores publicó un informe sobre el estado actual de la pesquería y la acuicultura de las esponjas en Cuba, y también de los impactos y desafíos que enfrenta la actividad.
Las esponjas son organismos acuáticos pluricelulares primitivos que pertenecen al filo Porifera; ellos son sésiles y viven adheridos a diferentes tipos de sustratos. Los porifera tienen formas, colores y tamaños diversos. La mayoría de las esponjas son marinos.
Se estima que existen cerca de 9000 especies de esponjas en todo el mundo, pero solo unos cuantos que pertenecen al orden Keratosa y la familia Spongiidae, tienen propósitos comerciales. El principal valor comercial de las esponjas es su capacidad de retención de agua.
La demanda por esponjas naturales viene aumentando debido a la preferencia del mercado por productos naturales y el incremento en su uso como cosmético, biomedicina, farmacéutica, cerámica, industria del arte, filtro, limpieza y fines industriales; entre otros usos. Las comúnmente llamadas “esponjas de baño” de la familia Spongiidae tienen un alto precio en el mercado, aunque su oferta ha disminuido debido a sus natural reducción e impacto los diferentes factores naturales y antropogénicos.
Las esponjas industrial y domésticas en Cuba tienen un mercado internacional que superar los US$40 millones por año. Las poblaciones naturales en zonas de esponjas en el mundo, como la región Antillean (Cuba, Bahamas y Florida), representan más del 50% de la producción mundial.
En este sentido, discute los principales estudios y criterios relacionados a la pesquería y acuicultura comercial de esponjas en Cuba, los principales factores impactantes que limitan su abundancia, y los desafíos para incrementar la producción por medio de la acuicultura de este importante recurso en el largo plazo y con enfoque ecosistémico.




