Es importante señalar desde el comienzo que los proyectos de desarrollo de la acuicultura que están orientados hacia la producción difieren sustancialmente de los proyectos de producción típicos del sector agrícola.
Los proyectos de producción agrícola se ocupan a menudo del desarrollo en gran escala de vastas extensiones de tierras en las que se pueden producir distintos cultivos, como sorgo, trigo, maíz, tabaco, hortalizas, etc.. Incluso los proyectos de producción que se refieren a un solo tipo de sistema de explotación, como la cría de animales o de aves de corral, no suelen estar restringidos a un lugar determinado.
Los proyectos de producción acuícola están, en general, más limitados físicamente por la necesidad de aprovechar las masas de agua existentes o los recursos hídricos adyacentes a tierras apropiadas. Así pues, estas necesidades básicas restringen de partida las opciones en cuanto a:- las especies que se pueden cultivar (es decir, las que toleran el agua dulce, el agua salobre o los ambientes marinos);
- los sistemas que se pueden utilizar (ya que los sistemas extensivos, semiintensivos e intensivos dependen de la disponibilidad de recursos e insumos); y
- las prácticas que se pueden aplicar (puesto que todas las unidades piscícolas, como los estanques, canales, jaulas flotantes, balsas, etc., tienen características que las hacen particularmente aptas para determinadas condiciones).
Si bien en este documento se pone el acento en los proyectos financiados por el sector público, es un hecho reconocido que en la acuicultura, al igual que en la agricultura, la mayor parte de las inversiones las hace el sector privado, con poca o ninguna intervención directa del gobierno. Estas decisiones de inversión pueden seguir el marco general de formulación del proyecto aquí descrito, pero el proceso difiere en el nivel de atención prestado a cada etapa.
Como consecuencia de los obstáculos y limitaciones señalados más arriba, los proyectos de acuicultura se dividen, en general, en cuatro categorías o modelos, a saber:
MODELO A: Proyectos del sector privado en que la inversión tiene una motivación comercial. Por ejemplo, un empresario que desea construir una granja piscícola para la cría de truchas en sus propias tierras; o una empresa de cultivo de camarones que quiere construir un nuevo criadero; o una corporación internacional que desea convertir sus plantaciones de caña de azúcar de baja calidad en estructuras para la producción de bagres.
MODELO B: Proyectos del sector público en que se invierte en una entidad de propiedad pública. Por ejemplo, si el Ministerio de Pesca desea construir un criadero estatal en apoyo de su programa para potenciar las pesquerías continentales; o el sistema nacional de extensión necesita una nueva granja piscícola para hacer demostraciones de la producción de camarón de agua dulce; o el Ministerio de Tecnología desea construir un centro nacional de investigación y desarrollo; o bien una organización paraestatal quiere construir un nuevo mercado de pescado.
MODELO C: Proyectos del sector público en que la inversión la hacen piscicultores privados con apoyo de servicios estatales. Por ejemplo, si el Ministerio de Agricultura desea expandir la producción de las pesquerías continentales; o si el Departamento de Acuicultura quiere aumentar la producción nacional de moluscos; o si el Ministerio de Planificación y Desarrollo se propone incrementar los ingresos nacionales en divisas por medio de la producción de camarones marinos.
MODELO D: Proyectos del sector público que se ocupan sólo de la creación de instituciones. Por ejemplo, en el caso de que sea necesario reforzar el Ministerio de Agricultura a fin de mejorar su organización y gestión del subsector de la acuicultura; o de que un órgano paraestatal necesite capacitación en investigación de mercado y promoción de productos; o determinadas universidades deseen mejorar sus programas de enseñanza universitaria y de posgrado en acuicultura.2. IDENTIFICACION DEL PROYECTO
La identificación del proyecto es la primera etapa de la formulación. Consta de dos fases (I y II). La primera se refiere a la preparación necesaria para la formulación, y la segunda, al reconocimiento y el diseño preliminar del proyecto.FASE I: Preparación para la formulación de un proyecto
El propósito de la Fase I es prepararse para una formulación bien organizada o, más exactamente, adoptar todas las medidas necesarias (de índole administrativa, logística y financiera) para que durante la formulación del proyecto se aprovechen eficazmente el tiempo y los recursos. Esta fase debería dar cuatro resultados principales:- Se esboza el concepto o idea del proyecto, con sus objetivos básicos, posibles actividades y límites. El concepto original se estructura y se describe por escrito sobre la base de la información disponible. Además, se elabora el marco preliminar del proyecto (en el caso del sector público).
- Se prepara el mandato para el equipo de formulación, estableciendo, en términos generales, las tareas a realizar. Esto servirá posteriormente como patrón para medir la eficacia del equipo de formulación.
- Se prepara, en la medida de lo posible, el plan de trabajo para las actividades de formulación. Esto exige la participación del jefe y de todos los miembros del equipo, para asegurar que se tomen en consideración todas las necesidades profesionales del trabajo.
- Se identifican y contratan los expertos en distintas disciplinas que se necesiten en el equipo de formulación. Se facilitan fondos para los gastos de funcionamiento y se reservan locales de oficina, medios de transporte, recursos para la comunicación y cualquier otro tipo de apoyo logístico.




