En este año de crisis, la producción de balanceados se verá afectada por el costo de las materias primas. Aquí presentamos un análisis.
En el año 2016, en la mayoría de industrias del país, el nivel de certidumbre de los precios es tan impredecible como la misma economía. El costo de las materias primas como el maíz y la pasta de soya es uno de los componentes más importantes en los precios de la industria de alimentos balanceados, ya que dependiendo de las fórmulas, podría significar entre el 30 al 60 % del volumen de inclusión y entre el 40 al 55 % del costo total.
Mantener un control sobre estos costos puede significar el éxito o fracaso del negocio. Para proyectar qué pasará en el mercado con los precios de estas materias primas se deben mirar la realidad nacional y el mercado internacional, que siempre están correlacionados.
También se deben mirar otras variables que influyen en el movimiento de los precios dentro de cualquier mercado, por ejemplo: ¿qué pasa con el petróleo a nivel internacional?, ¿cómo ha variado el tipo de cambio en algunos países?
Los precios del petróleo desde mediados del 2014 han caído en picada, esto significa que el estado, al ser tan dependiente de su venta, deja de percibir ingresos y por lo tanto, debe buscar dinero en otros lugares (inversión extranjera, nuevos impuestos, etc.). De igual manera, el precio internacional del maíz ha caído a menos de la mitad de lo que costaba a inicios del 2013 y se mantiene en niveles muy bajos.
Por eso, podríamos mirar otras materias primas como la pasta de soya, el trigo y algunos de los subproductos usados para la fabricación de alimentos balanceados.




